La Corte Suprema de Justicia dejó en firme la sentencia de 13 años y 6 meses de prisión contra, Marco Fidel Furnieles y Guido Vargas pagarán, por haber servido como emisarios de Sor Teresa Gómez, para constreñir  a los campesinos y facilitar así el despojo de tierras que la hermanastra del Clan Castaño llevó a cabo, bajo la presión paramilitar, entre 1997 y 2005.

Los procesados pretendían que la Corte les rebajara la condena impuesta por jueces y magistrados de Antioquia, por los delitos de lavado de activos agravado, destrucción y apropiación de bienes protegidos y desplazamiento forzado de población civil.

De acuerdo con la investigación, los emisarios se encargaban de convencer, mediante engaños, intimidaciones y presiones, a los campesinos para que vendieran sus predios a un precio menor y para que acudieran a la sede de la Fundación para la Paz de Córdoba, Funpazcor, que lideraba Sor Teresa Gómez,  donde firmaban un poder y finalmente las tierras quedaban en manos del Fondo Ganadero de Córdoba.