Ataques de pánico, taquicardia y escapar de la casa, son algunos de los efectos negativos que tiene en los animales la quema de pólvora. El domingo, en Navidad, es una de las fechas que hay más detonaciones, lo que preocupa a las autoridades y a los dueños de perros y gatos.

La médica veterinaria de la Universidad CES, Nancy Samudio, explicó que la afectación radica en que las mascotas tienen el oído más desarrollado que el humano y el estallido lo escuchan mucho más fuerte. Además, no razonan sobre el sentido de la pólvora.



 Para la medianoche del 24 y el amanecer del 25 diciembre, cuando más pólvora se quema de manera simultánea, la especialista recomendó a los amos mantener la calma para transmitirla a la mascota, cerrar ventanas y puertas para evitar que se fuguen y consultar al veterinario para que le formule esencias florales para tranquilizar a los animales.