La Corte Constitucional reconoció en una sentencia a 21 familias desplazadas por grupos paramilitares de la vereda Guacamaya de Turbo, Urabá antioqueño, y anuló el fallo anterior de la Corte Suprema de Justicia. En un fallo sin precedentes, el tribunal Constitucional va en contra de la jurisprudencia y de la decisión del Tribunal de Justicia y Paz de Medellín, como la Corte Suprema de Justicia. Consideró que sí hubo violencia generalizada en esta región, así que ordenó restituir las tierras. El integrante de la Asociación de Víctimas de Tierra y Paz, Carlos Páez, celebró  que las familias víctimas del accionar Paramilitar vayan a recuperar sus predios. Entre los años 1996 y 1997, 21 familias campesinas denunciaron haber sido desplazadas por miembros del Frente Arlex Hurtado de las Autodefensas Unidas de Colombia (AUC),  quienes cometieron diversos delitos, como homicidios y masacres.