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Foto Defensoría del Pueblo


En un albergue temporal de Turbo permanecen 83 inmigrantes adultos, cuatro niños y tres mujeres embarazadas, todos de origen cubano, quienes esperan que se reabra la frontera entre Colombia y Panamá.


El secretario de Gobierno de Turbo, Emélides Muñoz, aseguró que un cubano de 48 años tuvo que ser llevado al hospital del municipio por cálculos renales, lo que agudiza la crisis humanitaria de los extranjeros.


"Tocó llevar a uno a la clínica porque tenía problemas renales. Ellos tienen claro el panorama, entienden el idioma y saben que no pueden pasar por Sapzurro porque enfrentarían la selva. Pero en algún momento, tienen que decidir si siguen o se devuelven", señaló el secretario del Gobierno.


Los habitantes de Turbo se han solidarizado con los inmigrantes ilegales y les han llevado alimentos y frazadas, indicó el secretario de Gobierno del municipio.


"La comunidad les pasa comida, sábanas y colchones. El municipio está pendiente de la salud de los extranjeros. La mayoría de los habitantes de Turbo son víctimas y conocemos las condiciones de aguantar hambre y estar huyendo", señaló el funcionario.


En los últimos dos días, cerca de 500 inmigrantes de Haití y África salieron del Urabá antioqueño hacia Sapsurro, Chocó, para cruzar la frontera con Panamá, en una travesía que se realiza con la selva y es de alto riesgo.