Cargando contenido

Foto: Policía Metropolitana del Valle de Aburrá



El monopolio que tiene el Gobierno para la fabricación y venta de alcohol en el país, estaría siendo vulnerado de una manera exorbitante en Medellín y su área metropolitana. Aunque la elaboración de licor adulterado es una realidad, la policía alertó sobre el temor que infunden las bandas criminales para que los comerciante compren el alcohol ilegal que producen.

Según el coronel Juan Carlos Restrepo, comandante operativo de la Policía Metropolitana, es "muy probable" que los grupos delincuenciales estén amenazando a los dueños de estanquillos, discotecas y hasta tiendas para que compren el licor adulterado, a un precio casi similar al de la Fábrica de Licores de Antioquia. El oficial aseguró que hay una relación directa entre el licor adulterado y las estructuras de crimen organizado.

"Es muy posible que se esté presentando esta situación, hay que hacer la investigación en profundidad para saber si las bandas criminales estarían obligando a los estanquillos, establecimientos nocturnos y tiendas para comercializar estos productos, lo que sabemos es que la cantidad de licor que se estaba produciendo era muy rentable para las bandas", dijo el oficial.

La denuncia de las autoridades cobró fuerzas con el hallazgo de 7 mil botellas de licor adulterado en una vivienda del barrio Belén de Medellín, donde el alcohol artesanal y hecho en precarias condiciones de salubridad, era vendido como licor de alta calidad, e incluso, como tragos importados.

Según la Policía, los criminales que lideraban la producción de ese alcohol tenían ganancias de hasta 600 millones de pesos mensuales, en temporadas de alto consumo de alcohol como la actual. Por eso, tratan de establecer en qué estanquillos y discotecas se comercializó este licor y si causó daños a la salud de algunas personas.