Foto: Cortesía_Organización Indígena de Antioquia.



La Séptima División del Ejército y la Gobernación de Antioquia reforzaron el despliegue de seguridad y la atención humanitaria para preservar la vida y los derechos de las 149 familias, integradas por 390 personas, que se desplazaron hace 5 días en Cáceres, por temor a los combates entre el ELN y el Clan de Golfo. 

El gobernador de Antioquia, Luis Pérez, aseguró que el Ejército ya tiene el control militar del territorio en esa zona del Bajo Cauca, sin embargo las familias no han retornado por temor. Los desplazados se mantienen en las instalaciones de la Casa del Indígena, donde reciben atención en salud y alimentación por parte de las autoridades, pero persiste la incertidumbre por las amenazas de los grupos armados.

En varias fotografías compartidas en redes sociales, se observa la manera en que los campesinos tuvieron que abandonar sus viviendas, cargando bolsos, colchones y animales de cría para subsistir. Los desplazados fueron alertados por los propios grupos armados para que abandonaran el territorio, pues anunciaron que en la zona se presentarían fuertes combates para dominar el territorio.

Los desplazados de Cáceres hacen parte de los mil casos denunciados por la Defensoría del Pueblo en cuatro departamentos del país, siendo Antioquia el más afectado. Al parecer, la guerrilla y la banda criminal pretenden hacerse con el control de los cultivos ilícitos y las rutas para movilizar armas y drogas.