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Foto: Alcaldía del Carmen del Darién.


Dos semanas después del desbordamiento del río Atrato, el agua y las fuertes lluvias no dejan de provocar emergencias en los municipios de Medio Atrato, Bojayá, Carmen del Darién y Riosucio, donde más de 3 mil 500 familias resultaron damnificadas. Esta vez, el caudal del río aumentó, lo que sigue ocasionando inundaciones en vías, cultivos y viviendas.

Aún cuando en Bojayá y Medio Atrato, no se han terminado de entregar las ayudas por la falta de vías de acceso, las autoridades de atención de emergencia, temen por una tragedia peor, pues el caudal del río Atrato elevó sus niveles, amenazando directamente a las familias ubicadas las riberas del afluente, confirmó Yury Mosquera, ingeniera Ambiental de la Coordinación de Gestión del Riesgo de Chocó.



La profesional insistió que las pérdidas más graves se reportaron en el sector agropecuarios, pues los cultivos de maíz, arroz, yuca y plátano, que son el sustento económicos de las familias, quedaron totalmente anegadas.



Esta segunda temporada invernal ha causado los desbordamientos de los principales afluentes de la región, sobre todo el río Atrato que ha afectado a los pobladores.

En Riosucio, un menor de cinco años murió por inmersión. El agua ingresó a la vivienda, no sabía nadar y en un descuido de sus padres, perdió la vida.