Hasta octubre de este año, la Corporación Autónoma regional del Centro de Antioquia, Corantioquia, ha recuperado 624 animales silvestres víctimas del tráfico ilegal para su comercialización. Las guacamayas bandera, las tortugas hicotea y morrocoy y los perezosos de dos y tres uñas ocupan los primeros lugares en el ranking de las especies más traficadas en esta zona del país.

Durante su visita a Medellín, el ministro de Medio Ambiente, Luis Gilberto Murillo Urrutia, aseguró que esta problemática, que se extiende por todo el país, se agudiza en las temporadas vacacionales como Semana Santa y Navidad. Por esta razón, se reforzará la presencia de la policía ambiental en los sitios con más comisión de este delito.

Según datos suministrados por Corantioquia, 263 aves, 146 mamíferos y 215 reptiles se salvaron de ser comercializados en el mercado negro. Una vez recuperados, estos individuos  deben pasar por los Centros de Atención y Valoración, de donde son remitidos a los diferentes zoológicos que tienen la difícil misión de rehabilitarlos y regresarlos a sus hábitats, en los casos que sea posible.

Al Zoológico Santa Fé de Medellín, este año han llegado más de 250 de estos animales, su director, Iván Gil, asegura que el costo económico para la rehabilitación es muy alto y que tiene pocas garantías de ser exitoso.

El tráfico de fauna y flora es el tercer delito más cometido en Colombia, sólo superado por la corrupción y el narcotráfico. Las sanciones pueden ir desde multas de hasta 35 salarios mínimos legales vigentes y trabajo comunitario. Pero si además la especie incautada está en riesgo de extinción, la persona estará sujeta a una investigación penal  e ir a prisión hasta por once años.