Siete veredas de los municipios de Chigorodó y Apartadó en el Urabá antioqueño permanecen inundadas tras un fuerte aguacero que azotó a la región. De acuerdo con el primer censo, 650 familias resultaron afectadas y en la mayoría de los casos, el agua ingresó a sus viviendas.

En Chigorodó, el agua inundó los cultivos de plátano y maíz, que son el sustentos de las familias de la zona.

Por su parte, el coordinador de Gestión del Riesgo de Apartadó, Carlos Montes Puentes, aseguró que se mantiene la alerta roja en el municipio, pues las lluvias no paran y el agua represada en calles y cultivos, ya alcanza a ingresar a las viviendas.



Murindó es otro de los municipios azotados por la temporada invernal en Urabá. Mil 300 familias tuvieron afectaciones en sus inmuebles y cultivos. Los ríos Cauca, Murindó y Atrato están en alerta roja por probabilidad de creciente súbita.