Foto: Cortesía @DuberHiguitap

Aunque las dinámicas sociales y la cantidad de habitantes no serían comparables entre Medellín y otros municipios, el respeto a la vida debería prevalecer en todas las zonas de Antioquia y el país. Mientras en la capital antioqueña han sido asesinadas más de 500 personas en 2017, el municipio de Guadalupe, en el norte del departamento, cumplió 3 años y 3 meses sin una sola muerte violenta. La última víctima por la violencia en Guadalupe es un subintendente de la Policía, quien fue atacado con explosivos en septiembre del 2014. Más de tres años después, la localidad no ha vuelto a llorar a nadie por cuenta de la intolerancia y el irrespeto a la vida. El alcalde de Guadalupe, Óscar Quiróz, aseguró que muchas personas de otros municipios han llegado a vivir a esta localidad, gracias a la tranquilidad que se respira. Dijo que la cifra positiva se debe a la campañas contra la intolerancia y a la articulación con la Fuerza Pública. "Desde el 5 de septiembre del 2014, Guadalupe no registra un homicidio. La última víctima fue un subintendente de la policía que cumplía funciones de tránsito. Hemos trabajado mucho con las autoridades, emprendimos una tarea para mejorar la convivencia y la paz, los procesos que se adelantan en el país también han ayudado mucho. La gente sabe que somos un municipio tranquilo, por eso tantas personas quieren llegar aquí y mirar el proceso". Guadalupe tiene cerca de 6 mil 300 habitantes y está ubicado en el norte de Antioquia, una de las regiones más afectadas por el conflicto armado del país, y que actualmente padece por la bandas criminales y el microtráfico. Pese a eso, el alcalde Óscar Quiróz contó que otros mandatarios lo llaman para pedirle consejos, pues son un ejemplo para toda la zona. "Compartimos mucho las experiencias con los otros alcaldes, les contamos estas historias bonitas que tiene el municipio, nos hemos ayudado mucho. Esto ha cambiado las dinámicas sociales". Al igual que Guadalupe, los municipios de Cocorná, Argelia, Caracolí, Jericó, El Retiro, Titiribí y Uramita, también están a punto de cerrar el 2017 con cero homicidios, una cifra histórica de 8 municipios antioqueños que no lamentan muertes violentas . Otro  de los ejemplos es Cocorná, en el Oriente del departamento, uno de los municipios con más víctimas por minas en todo el país. Aunque durante décadas sufrió por el conflicto armado, está a punto de cerrar el 2017 con cero homicidios. Aunque reconocen las diferentes dinámicas sociales que tiene Medellín, sobre todo por tener 2 millones y medio de habitantes, las autoridades expresaron que se deben redoblar los esfuerzos para que en la ciudad también disminuyan los asesinatos. La esperanza es que la ciudad, al igual que los municipios de regiones, también comience a pasar la oscura página de la violencia.