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La Policía y el Ejército hacen presencia en el lugar tratando de controlar la situación.

Sipí, Chocó
Foto: cortesía Policía de Chocó

Al igual que lo sucedido en Unguía, los habitantes de Sipí, en el sur del Chocó, salieron de forma masiva a las calles para protestar por la mala prestación del servicio de electricidad, además de la falta de agua potable y atención en salud.

Aunque la protesta comenzó de manera pacífica, los manifestantes cerraron la sede de la alcaldía y amenazan con incendiarla, como ocurrió este fin de semana en el otro municipio.

El alcalde de Sipí, Luis Ángel Largacha, hizo un llamado para que los manifestantes no incendien las oficinas públicas ni las instalaciones de la empresa prestadora del servicio de electricidad. Aunque el mandatario tiene esquema de seguridad, pidió apoyo del Ejército y la Policía para ingresar al Palacio Municipal.

El mandatario se preguntó "qué ganamos nosotros con quemar la alcaldía, qué ganamos nosotros con quemar la empresa de servicios públicos. Yo ando con mi esquema de seguridad, sin embargo pido el apoyo de la Policía y el Ejército para desplazarme hasta el palacio municipal".

El alcalde de Sipí confirmó que los habitantes declararon un paro cívico y aseguró que a su despacho nunca habían llegado quejas formales o pliego de peticiones. Agregó que al igual que varios municipios del Chocó, el servicio de electricidad se presta de manera irregular, sobre todo por la falta de recursos.

Los cuatro mil habitantes de Sipí viven en condiciones similares a los 16 mil habitantes de Unguía; no poder cocinar, cargar un celular, ver televisión, escuchar radio o caminar por las calles en la noche.

Estas son algunas de las actividades cotidianas que no existen en esas localidad, donde los habitantes llevan más de 20 años esperando una buena prestación del servicio de electricidad. Aunque no cuentan con el servicio de forma permanente, las facturas nunca han dejado de llegar a sus hogares.

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