Cargando contenido

Foto RCN Radio Medellín


En un local vacío de la Universidad de Antioquia, permanecen cerca de 500 personas que llegaron a la ciudad en la tarde de ayer, provenientes de 15 municipios del norte de Antioquia, en búsqueda de interlocución con el gobernador Luis Pérez Gutiérrez, para tratar temas relacionados con el impacto que tiene la construcción del proyecto HidroItuango.


Un vocero, quien pidió protección de la identidad, informó que la construcción Hidroituango ha traído problemas económicos, laborales y de orden público a los municipios del norte de Antioquia, entre los que se encuentran Ituango, Cáceres, Tarazá, Valdivia, San Andrés de Cuerquia, entre otros.


"Miniando sacábamos oro de manera artesanal y cuando subía el río teníamos pescado para comer. Pero hoy no tenemos nada que comer y, eso fue la represa de Hidroituango, vino y acabó con la comida y nuestro sustento económico. Llamamos a la Gobernación, a EPM y ninguno se pronuncia".


Según lo indicó el vocero que habló con RCN Radio, la situación ha generado desplazamiento forzado en la zona donde se construye Hidroituango, incluso hay víctimas mortales. "A la Gobernación de Antioquia no le interesa eso porque no nos ha dado la cara, EPM mucho menos, que ha venido a acabar con nuestras tierras, y no les importa lo que sea, porque el campesino que no sale de sus tierras le mandan el Esmad, el ejército o salen muertos, como salieron cinco líderes de nuestra comunidad que fueron masacrados".


Los Campesinos buscan por parte del Gobierno Departamental reparación económica y ambiental y además, que haya espacios de concertación entre la comunidad, EPM y La Gobernación de Antioquia.


Los labriegos inicialmente se habían instalado en la sede central de la Universidad de Antioquia, donde llegaron a las 8 de la noche, pero luego de seis horas de negociaciones con la Secretaría de Gobierno accedieron a ubicarse en el local, pasadas las 2 y 30 de la madrugada.


Hidroituango es el proyecto de generación de energía más grande que se construye en Colombia, cuyas obras terminarán en 2018 y generaría el 20 por ciento de la energía del país.