Como parte de los compromisos adquiridos en la Habana, Cuba y para lograr la reparación integral, Medicina Legal confirmó la exhumación de todas las víctimas de la masacre ocurrida en la iglesia de Bojayá, el 2 de mayo de 2002, en un enfrentamiento entre las autodefensas y las Farc.

El director de Medicina Legal, Carlos Eduardo Valdés, dijo que las exhumaciones se  realizarán en conjunto con el CTI de la Fiscalía, para lograr la plena identificación de las personas que fallecieron, entre ellas 47 menores de edad.  También para establecer el número real de muertos, porque tres personas continúan desaparecidas.

Al celebrar este anuncio, Leyner Palacios Asprilla, quien perdió en ese ataque a 32 familiares, reiteró que las exhumaciones se deben realizar en coordinación con los sobrevivientes, para que el proceso sea reparador y menos doloroso.

"Hace 14 años estamos repitiendo en la necesidad de hacer esto, muchos familiares no estuvieron en el momento de la identificación, no se le entregaron los cuerpos a los familiares. Bojayá es un pueblo que no hizo duelo frente a esa tragedia", afirmó Palacios.

Indicó que se debe hacer con urgencia, el estudio epidemiológico de la población enferma, toda vez, que en Bojayá, han muerto de cáncer, 8 de los 126 lesionados con los cilindro bomba lanzado por las Farc a la Iglesia del municipio.

Recordemos, que el 6 de diciembre pasado, en un acto especial en Bojayá, liderado por Pastor Alape, delegado en los diálogos de la Habana,  el grupo guerrillero aceptó su responsabilidad en la masacre y pidió perdón a las familias. El Estado Colombiano ya fue condenado por estos hechos de barbarie que conmovieron al mundo.