Foto: Policía Metropolitana del Valle de Aburrá

Aunque se trataba de licor fabricado en una vivienda y en pésimas condiciones de salubridad, las más de 7 mil botellas de licor incautadas por la policía en una vivienda del barrio Belén de Medellín, iban a ser vendidas como aguardiente, vino, tequila y whisky de alta calidad, aprovechando las festividades de fin de año. El operativo se realizó en plena zona residencial donde habían canecas y químicos para fabricar el alcohol. El coronel Juan Carlos Restrepo, comandante operativo de la Policía Metropolitana, informó que entre los hallazgos se destacan 1.700 cajas de litro de aguardiente, 920 de tequila, casi 2 mil de ron, 120 de whisky y 1.300 de brandy, además de 20 mil tapas y 30 mil etiquetas; siendo el cargamento de alcohol más grande hallado en Antioquia en los últimos meses. "Estos delincuentes obtenían ganancias de hasta 600 millones de pesos mensuales, teniendo en cuenta la temporada de alto consumo en que estamos. El material incautado costaba 73 millones de pesos, creemos que lo iban a comercializar en estanquillos y tiendas para fin de año". Lo más preocupante, según la Policía, es que el alcohol adulterado iba a ser comercializado en estanquillos y tiendas de Medellín para las celebraciones del 31 de diciembre y comienzo del año nuevo, poniendo en riesgo la vida de los consumidores, quienes por comprar a un precio más bajo, terminan poniendo en riesgo la salud y la vida. Durante el operativo fueron capturados dos hombres de 38 y 46 años de edad, quienes tendrán que responder por los delitos de ejercicio ilícito del monopolio del alcohol y corrupción de alimentos. En el último año, las autoridades se incautaron de 31 mil 825 botellas de licor adulterado, de las cuales 26 mil fueron halladas en Medellín.