El líder indígena, Pedro Chamarra, explicó que la comunidad Dogibi de Chocó, a parte de sufrir el desplazamiento forzado, desarrollaron enfermedades por consumir agua contaminada con químicos empleados en la fumigación de cultivos de coca.

Chamarra afirmó que las cabeceras de los resguardos están muy cerca a los afluentes contaminados y añadió que los menores de edad son los más afectados a causa de enfermedades que desconocían.

"Eso genero dificultad a nivel de afluentes, del rió y de los arrollos, porque todos los químicos que usaban en esos momentos caían a las quebradas y como los indígenas se encuentran en la parte baja consumían todos esos líquidos o químicos en el agua", agregó Chamarra.

Por su parte, el general Javier Díaz, comandante de la Fuerza de Tarea Conjunta Titán, aseguró que él y su tropa no tienen las condiciones y herramientas para fumigar los cultivos ilícitos y añadió que no tienen avionetas o equipos manuales para hacer aspersiones.

La semana pasada un juez de Restitución de Tierras le concedió el derecho a la comunidad Dogibi de retornar al territorio ancestral Eyákera, después de que fueran desplazados por la violencia. Esto fue posible gracias al trabajo articulado con la Unidad de Víctimas.

Muchas familias hoy se encuentran en Panamá y retornarán con apoyo de la Cancillería Colombiana.