Son tres los funcionarios de la Alcaldía de Bello, Norte del Valle de Aburrá, quienes han denunciado amenazas de muerte en su contra y la de sus familias. El último en hacerlo fue el secretario de Gobierno, Jairo Araque Ferraro, quien reportó intimidaciones que al parecer provienen de una organización criminal.

El subcomandante de la Policía Metropolitana, coronel Carlos Wilches, explicó que se revaluará el esquema de seguridad del secretario de Gobierno, quien habría sido amenazado por el desalojo de 6 viviendas construidas en zonas de alto riesgo en el barrio La Orquídea.

El oficial reconoció que en el municipio hay fuertes intereses de las bandas delincuenciales para ejercer control territorial en barrios ilegales. Explicó que se incrementarán los operativos, para frenar la racha de siete muertes violentas que se han registrado en menos de dos semanas.

Los otros dos funcionarios de Bello que han denunciado amenazas de muerte, luego del desalojo de las viviendas, son el inspector primero de la policía en ese municipio, Rodrigo Mazo y la auxiliar administrativa Gladis Rincón.

Recordemos, que durante el operativo para demoler las seis viviendas, el pasado 29 de marzo, hubo enfrentamientos entre algunos habitantes y el Escuadrón Antimotines de la Policía.

Las autoridades no descartan que los últimos homicidios estén relacionados con la disputa armada que se presenta entre las bandas Pachelly y Los Chatas, dos de las organizaciones narcotraficantes más poderosas del Valle de Aburrá.