Con operativos en los inquilinatos de sectores como San Benito y Niquitao, la Alcaldía de Medellín, en compañía de la Policía y el ICBF quieren evitar la utilización de indígenas para actividades de mendicidad, fenómeno que aumenta durante las fiestas de fin de año. En el 2016, la abundancia de mujeres con niños pequeños provenientes de comunidades indígenas del Chocó en las calles de Medellín, alarmó  a las autoridades sobre la posible existencia de redes dedicadas a la trata de personas de esta población. El secretario de Inclusión Social, Luis Bernardo Vélez Montoya, aseguró que la Fiscalía adelanta una serie de investigaciones para judicializar a quienes cometen este delito. Las autoridades recomiendan no dar dinero ni regalos a quienes estén en las calles, pues esto incentiva la mendicidad y, según el funcionario, estas limosnas por lo general son utilizadas con otros fines. La mayoría de indígenas que hay actualmente en la ciudad provienen del Suroeste antioqueño; pero no se descarta la llegada de personas de otras regiones, por eso la Secretaría de Inclusión Social considera que es necesario un trabajo articulado entre las administraciones departamentales para proteger a estas comunidades y que no se vean obligadas a desplazarse.