Una crisis humanitaria se ha recrudecido en Riosucio, pues ya son 418 familias indígenas y afrocolombianas que se encuentran confinadas o se han desplazado de sus territorios por el temor al fuego cruzado entre los combates de guerrilleros del ELN y miembros del Clan del Golfo. Las comunidades indígenas que permanecen confinadas en sus territorios son Marcial, Pichindé, Kiparadó, Jagual y Juinn Duur, mientras que las poblaciones negras atemorizadas son las de El Limón y Platanillo. Según el secretario de Gobierno de Riosucio, Yhoban Mosquera, esta crisis humanitaria se presenta porque el Gobierno Nacional no ocupó ni hizo soberanía militar en esos territorios rurales del municipio que abandonó la guerrilla de las Farc y los dejó libre para el control de otros grupos armados ilegales. En este momento, hay ocho comunidades indígenas y otras dos afrocolombianas que se desplazaron desde las zonas rurales hacia la cabecera municipal de Riosucio. Según el funcionario, se les brinda alimentación, albergue temporal y atención en salud. Por lo que pidió una real intervención del Gobierno Nacional y la Fuerza Pública para contener esta crisis humanitaria. Hoy se realizará en ese municipio un Consejo de Seguridad y un Comité de Justicia Transicional para definir acciones que atiendan a las comunidades y frenar a los grupos al margen de la ley que se disputan los territorios abandonados por las Farc.