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Una buseta alimentadora del Metro fue quemada en la comuna 13 de Medellín/Foto cortesía



Los 5 mil pesos que se gastaban en promedio los habitantes de la comuna 13, Occidente de Medellín, para ir a sus lugares de trabajo y regresar a sus hogares todos los días, desde el pasado 24 de diciembre se convirtieron en casi 20 mil pesos por el paro de buses de la ruta 221 que decretaron los conductores, luego de la quema de un vehículo, cuyo conductor se habría negado al pago de las vacunas.

Para salir de los barrios, las personas deben pagar taxis hasta la estación del Metro más cercana y de ahí cancelar el valor del tiquete. James Zuluaga, líder comunal, aseguró que es evidente que las medidas  que se tomaron luego del paro de buses de la ruta de Belencito Corazón, el pasado mes de octubre no fueron suficientes.

El secretario de Seguridad de Medellín, Andrés Tobón, dijo que en la zona hay presencia de la fuerza pública para proteger la vida de los conductores y de la comunidad. Por eso solicitó que se normalice el transporte público lo más pronto posible.

Mientras esperan a que esta vez la Administración sí de solución a los cobros excesivos e vacunas, los habitantes de barrios como San Javier y Belencito Corazón deben seguir gastando grandes sumas de dinero para ir a sus lugares de trabajo.

Cobro de vacunas


Según un informe del instituto popular de capacitación, hay zonas de Medellín, como la comuna 13, en las que los conductores deben pagar hasta tres vacunas por viaje para poder realizar las rutas, cada una de ellas por un valor superior a 90 mil pesos.

Las tres mil personas afectadas por el paro de buses habitan en zonas como Belencito Corazón y Las Independencias, lugares donde desde la semana anterior el cobro de tiquetes de buses solo se hace de forma electrónica.

Pese a este hecho, el objetivo del Metro de Medellín es que en el 2019, el 100 por ciento de los buses del Valle de Aburrá cobren los pasajes con la Tarjeta Cívica, para combatir la extorsión a los conductores.