La Policía reforzó con 300 hombres la seguridad en los seis municipios de Bajo Cauca antioqueño, donde en las últimas semanas han aumentado los hostigamientos de grupos armados ilegales como el Clan del Golfo y la guerrilla del ELN. En esa región ya se han presentado quema de diez vehículos, homicidios de líderes sociales, reiteradas amenazas a campesinos y más de 800 desplazamientos como consecuencia de una disputa por los territorios que dejó las Farc y que ahora son apetecidas rutas del narcotráfico y la minería ilegal. El coronel Carlos Mauricio Sierra, comandante de la Policía de Antioquia, indicó que tienen un cuerpo de la Unipol para realizar las intervenciones en esa región antioqueña y devolverle la tranquilidad a las comunidades. El despacho del Comando de Policía Departamental fue trasladado para el municipio de Caucasia, de donde se empezaron a coordinar los trabajos de inteligencia e investigación criminal con grupos de la Policía Judicial y carabineros.