La Personería de Medellín tiene documentadas las denuncias de 800 familias, integradas por 2 mil 340 personas, que han tenido que desplazarse de sus viviendas y barrios por amenazas de combos de la zona. La mayoría de los casos ocurren en la comuna Robledo y San Javier.

Las víctimas argumentan que los miembros de las bandas les exigen altas sumas de dineros por extorsiones e incluso intimidan a sus hijos menores de edad para que hagan parte de estas estructuras criminales, explicó el personero de Medellín, Guillermo Durán Uribe.



Precisamente, hace una semana, el taxista Carlos Mario Osorio fue asesinado en el barrio Robledo Aures, al parecer, porque se negó a pagar la extorsión que le exigió alias “El Mocho”, por parquear su vehículo en la vía pública.

Aunque hay una disminución del 20 por ciento comprado con 2016, el Ministerio Pública consideró que sigue siendo muy alto el número de desplazamientos urbanos de Medellín e indicó que este delito está siendo utilizado sistemáticamente por los delincuentes para dominar el territorio y desterrar a la ciudadanía de sus inmuebles.