En albergues temporales permanecen 203 familias desplazadas del municipio de Cáceres, que huyeron de sus viviendas desde el pasado 19 de enero por temor a quedar en medio de los  enfrentamientos entre el Clan del Golfo y el ELN. Personal de Ejército, se desplazó a las veredas Alto Tamaná, El Tigre y Ponciano donde se desarrollan combates con la insurgencia desde hace dos semanas. Anderson Piedrahíta, personero del municipio explicó que todavía no hay garantías que permitan un plan retorno de estos 531 campesinos por lo que continúan bajo los programas de atención en salud, alimentación y resguardo a 22 kilómetros de sus viviendas.   Mientras más de 500 personas han huído del lugar y aproximadamente 300 más están en riesgo  por las disputas entre el ELN y el Clan del Golfo, el alcalde de Cáceres, José Mercedes Berrío Berrío fue capturado por supuestos vínculos con este último grupo armado ilegal.