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El Departamento Administrativo de Gestión del Riesgo de Antioquia aún no ha enviado las colchonetas, alimentos, kit de aseos y madera para atender a los más de 10 mil afectados por las inundaciones en Vigía del Fuerte y Murindó, a pesar de que sus alcaldías declararon la calamidad pública y solicitan con urgencia las ayudas humanitarias.

En la primera localidad, los 8.400 habitantes están confinados en sus hogares y han perdido enseres, electrodomésticos y sus cultivos de pancoger.

Así mismo sucede en Murindó, donde ya el censo arrojó a 2.094 personas damnificadas en cuatro comunidades, que requieren las ayudas humanitarias, aseguró el alcalde Jorge Eliécer Maturana.



En las próximas horas, se espera que lleguen a esos dos municipios del Urabá una comisión de la Gobernación de Antioquia para evaluar los daños y el número de damnificados que requieren las ayudas humanitarias.

En Antioquia, 23 localidades tienen alerta roja por riesgo de crecientes súbitas, mientras que un municipio la tiene por probabilidad de incendios forestales.