Paro minero/Foto Policía



La Oficina de la ONU para la Coordinación de Asuntos Humanitarios expresó su preocupación por la situación de 5 mil 500 familias, integradas por 22 mil personas, que tienen “restricciones al acceso de alimentos, bienes, servicios y movilidad”, por los enfrentamientos entre líderes del paro minero y la policía en el Nordeste antioqueño.

Según el organismo internacional, de mantenerse la parálisis en Segovia y Remedios, podría haber “un confinamiento” de sus habitantes, debido a que las familias no tienen los recursos que devengaban de la minería, el mototaxismo y el comercio, entre otras actividades.

Las más afectadas  son las comunidades indígenas, afrocolombianas y campesinas de zonas rurales y urbanas en ambos municipios.

Incluso, la ONU alertó sobre el desplazamiento de algunos núcleos familiares “debido a la presión para participar en dichas protestas” y por la “violación de derechos humanos”.