Comerciantes, taxistas, conductores de servicio público y hasta recolectores de basuras, se unieron al paro de 24 horas en cuatro municipios del Urabá antioqueño, para exigir la reubicación de los peajes Chaparral, Río Grande y Cirilo, y rechazar el inicio del cobro a partir del próximo 1 de enero. El presidente de la Asociación de Comerciantes de Urabá, Jaime Urrea, aseguró que el cese de actividades será en el Eje Bananero, conformado por Turbo, Chigorodó, Apartadó y Carepa, donde sus habitantes serán los más afectados por el impuesto. La solicitud de la comunidad es trasladar las casetas a las afueras de Urabá, para que el pago sea asumido por viajeros de otras regiones y no por los habitantes de estas localidades, dijo Jaime Urrea. Fueron instaladas vallas con la imagen de un niño afrodescendiente detrás de una reja y la siguiente frase: “¡Urabá no puede ser encerrada! Reubicación ya de peajes. Por la defensa de la familia y los trabajadores”. La Policía, el Ejército y los alcaldes lideraron un consejo de seguridad para analizar los impactos de la manifestación.