Las autoridades civiles, de Policía y Ejército no tienen la capacidad para controlar la crisis humanitaria desatada en el Urabá por el arribo de migrantes irregulares. Los hombres no son suficientes para normalizar la situación en los 250 kilómetros de frontera que esa subregión antioqueña comparte con Panamá. Así lo reconoció el comandante de la Policía Antioquia, coronel Wilson Pardo, tras confirmar que ya son 733 ciudadanos extranjeros los que han sido deportados solo desde el municipio de Turbo, quizás la localidad más afectada junto a Acandí, Chocó, por el arribo de los ciudadanos de nacionalidades africanas, cubanas y haitianas. "Es muy complejo y por cualquier espacio pueden ingresar, no alcanzaría tanta capacidad policial o la fuerza pública para controlar todo (....) se necesitaría con todas las autoridades correspondientes la frontera con Panamá y otros países para determinar un procedimiento claro con estos migrantes", recalcó el coronel Pardo. La alcaldía de Turbo informó que en el municipio permanecen 88 extranjeros provenientes de Cuba, quienes se han negado a salir del municipio exigiendo un vuelo directo hacia México para así abandonar la localidad, en donde ya se ve afectado el comercio y el turismo. En el caso de Chocó, las autoridades locales rechazaron la falta de acciones del gobierno nacional para mitigar la crisis, ya que la presencia masiva de los extranjeros estaría afectando el turismo en la región, debido principalmente a la percepción de inseguridad.