Un grupo armado amenazó a los contratistas e interventores de las obras del acueducto de Quibdó- Chocó, quienes se negaron a pagar extorsiones, lo que motivó la suspensión del proyecto que tiene un costo de 80 mil millones de pesos.

El Ministro de Vivienda, Luis Felipe Henao Cardona rechazó las intimidaciones y dijo que "está en peligro la continuidad de las obras que registran un avance del 70 por ciento".

Henao Cardona, aseguró que después de 370 años de fundación, sólo el 33 por ciento de los habitantes de Quibdó  tienen agua potable y con la construcción del acueducto se tendrá una cobertura del 95 por ciento.

El Ministro de Vivienda pidió a las autoridades, investigar las amenazas y brindar el acompañamiento a los contratistas y trabajadores del acueducto.