De las 70 bocaminas que serán cerradas en la Cuenca del Sinifaná, Suroeste de Antioquia, diez ya fueron clausuradas. Sin embargo, la preocupación radica en que con el cierre total de esos socavones, por lo menos 6 mil trabajadores quedarían sin empleo.

El alcalde de Amagá, Wilser Darío Molina, dijo que estas minas no serán cerradas al mismo tiempo, precisamente para evitar que estas personas se queden sin empleo y ocasione un caos social en la comunidad. Explicó que hasta ahora, las diez primeras minas que fueron cerradas se priorizaron de acuerdo al riesgo que representaban para los trabajadores. Entre tanto, el secretario General de la Confederación Nacional de Mineros de Colombia, Conalminercol, Rubén Darío Ramírez, aseguró que con el cierre de esos socavones, los mineros quedarían a la intemperie, pues no es cierto que se estén gestionando empleos para los mineros con el Gobierno Nacional. Recordó que desde la última tragedia en Amagá en 2014, donde murieron doce mineros, se ordenó el cierre total de la mina La Cancha, y hasta ahora, hay mineros que no han podido ser reubicados. Los municipios de Amagá y Angelópolis, donde cerca del 80 por ciento de los habitantes depende de la economía generada por la extracción de carbón, serían los más afectados. La Cuenca La Sinifaná conformada por los municipios de Amagá, Angelópolis, Titiribí, Fredonia y Venecia se dedican a la extracción de carbón, que históricamente ha sido la principal fuente de ingresos económicos de las familias.