Tres días inundados completaron los habitantes de Riosucio, Chocó, por las fuertes lluvias que desbordaron el río Atrato. Las aguas ingresaron hasta el cementerio local, generando una emergencia sanitaria por los daños en las tumbas y el riesgo de que algunos cadáveres salieran a flote. El alcalde de Riosucio, Luis Enrique Mena, pidió al Gobierno Nacional ayudas para atender los afectados y un dragado para sacar el agua, pues teme una calidad pública, por el riesgo de contraer enfermedades por las inundaciones en el cementerio y el represamiento de las aguas. El Darién y el Bajo Atrato son las zonas de Chocó más afectadas por la segunda temporada invernal del año, situación que se agrava por la falta de dineros que poseen las administraciones locales para elaborar planes de mitigación del riesgo.  Este año, más de 14 mil personas han resultado damnificadas por las inundaciones en el departamento.