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Foto: Cortesía_Organización Indígena de Antioquia.



En condiciones de hacinamiento y en riesgo de contraer enfermedades, permanecen 450 personas desplazadas en Cáceres, Bajo Cauca antioqueño, que hasta ahora, no tienen garantías para retornar a las veredas Santa Cruz, Alto Tamaná, El Tigre y el corregimiento de Puerto Bélgica.

El alcalde de Cáceres, José Mercedes Berrío, aseguró que el número de familias desplazadas sigue en ascenso y con pocas posibilidades de retornar. Aseguró que los niños no han podido comenzar el calendario escolar, precisamente por temor a quedar en medio del fuego cruzado.



Según el alcalde, José Mercedes Berrío, las veredas donde ocurrieron los desplazamientos ya están controladas por las Fuerzas Militares, con garantías para que las familias retornen. Sin embargo, el miedo de volver continúa. Asimismo, extendió su mensaje el Gobierno Nacional para gestionar las ayudas para estas familias.