Por considerar que el glifosato es nocivo para la salud de los campesinos, la Alcaldía de Tarazá, en el Bajo Cauca, donde históricamente se han realizado aspersiones, rechazó la propuesta de la Fiscalía General de la Nación de reactivar la fumigación aérea de cultivos ilícitos.

La alcaldesa del municipio, Gladis Rebeca Miguel, quien es bacterióloga, aseguró que en Tarazá se han registrado casos de habitantes con afectaciones en la piel y hasta abortos, por el químico que se utiliza es las fumigaciones.

"Yo trabajé 30 años en el área de salud y me tocó ver a una gran cantidad de personas con afectaciones en la piel por este químico y mujeres embarazadas que perdían sus hijos. Acá muchos habitantes están afectados por esta situación", aseguró la mandataria local.

Según Gladis  Miguel, algunos cultivos se han afectados por el glifosato y las tierras han  quedado infértiles. "No estoy de acuerdo con la fumigación aérea porque acaba con los alimentos, la gente ya no tiene cultivos, y los pocos que tienen, el glifosato les mata al arroz, los plátanos, todo. Lo mejor es la erradicación manual".

La alcaldesa de Tarazá le solicitó a los integrantes del Consejo Nacional de Estupefacientes que se haga una erradicación manual de cultivos ilícitos y evite reactivar las fumigaciones aéreas.

La Policía escogió el químico que reemplazará eventualmente al glifosato, en caso de que se decida la reactivación de la fumigación aérea, tras el pedido que hizo el fiscal General, Néstor Humberto Martínez, en esta materia.

Se trata del glufosinato de amonio, un químico usado en 182 países para eliminar la maleza de los cultivos legales. El componente se aplica por lo general a plantas jóvenes durante su desarrollo para una completa efectividad.