En menos de 24 horas, en Medellín fueron asesinados una adolescente de 15 años y un joven de 20. Aunque son casos aislados, hubo una particularidad en los homicidios: la comunidad se negó a cooperar con las autoridades para esclarecer los hechos, por temor a las represarías. El director de la Corporación para la Paz y el Desarrollo Social (Corpades), Fernando Quijano, explicó que la actitud de los habitantes demuestra el temor que les tienen a las bandas criminales y la desconfianza en la justicia. El Sistema de Información para la Seguridad y Convivencia señaló que en el asesinato de la menor de 15 años en el barrio Villa Liliam, en medio de una riña, la comunidad se abstuvo de colaborar con las autoridades porque “el sector es altamente conflictivo”. Mientras que en el corregimiento Altavista, donde murió Juan David Legarda, los habitantes tampoco quisieron hablar con los investigadores por “temor a represalias, ya que en la zona se presentan enfrentamientos entre los grupos delincuenciales Los Chivos y Mano de Dios”.