Un recorrido por la exposición de la peligrosa y sufrida Medellín de los 70’s, 80’s y 90’s en el Museo Casa de la Memoria fue la terapia histórica que recibieron las tres contratistas de la Alcaldía que quedaron en medio de la polémica desde el pasado 29 de diciembre, cuando se conoció la foto que se tomaron el seis de agosto junto a Jhon Jairo Velásquez Vásquez, alias Popeye, en cercanías a las escaleras eléctricas de la Comuna 13. Al final del recorrido acompañadas por el alcalde Federico Gutiérrez, Viviana, la contratista que posa junto al exlugarteniente de Pablo Escobar, aseguró que en ningún momento quisieron desconocer el dolor de las víctimas y que ahora tienen más claro el daño que ese tipo de personajes le causaron no sólo a la ciudad sino al país entero. Aunque no negó que su primer pensamiento fue despedirlas, el burgomaestre sostuvo que  lo importante es que conocieran de memoria para que solas entendieran lo que representan estas personas que están o han estado en la ilegalidad. Según Liliana, quien está al lado derecho de quien toma la fotografía con un celular, fue Popeye quien la solicitó y sospecha que fue con mala intención. La fotografía con las contratistas se conoce semanas después de que Popeye fuera encontrado en la fiesta de cumpleaños de alias Tom, máximo cabecilla de la Oficina ya capturado, por lo que la Fiscalía abrió investigación y pidió que se le retire el beneficio de libertad condicional por serios indicios de que aún sigue delinquiendo.