A la protesta de los segovianos, se sumaron en las últimas horas los mineros de Remedios. Por lo que ya son alrededor de 6.000 de estos trabajadores informales de esa zona del Nordeste antioqueño, que están en cese indefinido de actividades.

Eliober Castañeda, presidente de la Mesa Minera de Segovia y Remedios dijo que "En el municipio de Remedios también hay pequeña minería, es minería ancestral y tradicional, por ello se unen. Posteriormente no han dicho que entraría Vegachí y Yalí".

El representante minero afirmó que esta protesta es pacífica y reclama el cumplimiento de los compromisos adquiridos por el Gobierno y la multinacional minera Gran Colombia Gold, que aún aplica los llamados Amparos Administrativos, que significa el cierre de unas 7 minas informales e ilegales.

Sin embargo, la multinacional sostuvo en un comunicado que ha cumplido en su totalidad con el cronograma de negociaciones, que concluyó el pasado 13 de junio sin acuerdos, y ha actuado bajo la ley.

Por su parte, la Mesa Minera indicó que no hubo ningún acuerdo porque la Gran Colombia Gold propuso contratos que no eran viables para ellos.

"Esta empresa quiere esclavizar a los pequeños mineros. Cómo pretenden una multinacional decirle a un pequeño minero que le tienen que dar el 70 u 80 por ciento sin ella haber dado un solo peso", agregó Castañeda.

Hasta la noche de ayer, los mineros sólo habían recibido una llamada por parte del Ministerio de Minas para conocer el panorama, pero ni el Gobierno Departamental ni la Gran Colombia Gold se habían puesto en contacto para una nueva negociación.

Los  empleados formales se han internado para poder trabajar.

Algunos trabajadores de la Gran Colombia Gold se sienten atemorizados para ejercer libremente sus labores en medio del paro minero que se desarrolla en Segovia y Remedios, Nordeste de Antioquia, por lo que han decidido internarse dentro de la empresa para seguir trabajando.

Francisco Javier Ruiz es un trabajador de la multinacional minera que está internado en sus labores, porque salir le implicaría no poder regresar o, de pronto, sufrir agresiones por parte de los adeptos al paro. Esa es la misma razón, aseguró Ruiz, por la que un 50% de sus compañeros no está asistiendo al trabajo.

Ruiz señaló que "Son murmuraciones de los anteriores paros que han habido, entonces la gente no viene a trabajar por temor".

Dionny Ramírez, uno de los promotores del paro y representante de la mina El Cogote, una que está en lista de cierre, sostuvo que esta protesta es pacífica, pero que si hay quienes intimidan, son las autoridades las que tienen que actuar.

"Les hemos dicho que nosotros queremos hacer un paro de forma pacífica, ya la situación que se pueda presentar por terceros, ya le compete a la Fuerza Pública controlar esas situaciones", replicó Ramírez.

De todos modos, los mineros que están internos en el trabajo, según Javier Ruiz, cuentan con alimentación y  lo necesario para desarrollar sus labores. Los promotores del paro aseguran que unos 6.000 mineros están en cese indefinido de actividades en Remedios y Segovia.