18 horas duró el cese de actividades que paralizó el comercio, el transporte y la educación en cuatro municipios del Urabá antioqueño, en rechazo de la entrada en operación de dos de los tres peajes nuevos.

La protesta terminó con fuertes disturbios por enfrentamientos de los manifestantes con el Estado, que dejaron una persona muerta luego de ser trasladada al hospital de Chigorodó y otra más gravemente herida, como lo confirmó Jaime Urrea, líder del cese de actividades.

Los principales desmanes ocurrieron en Currulao, corregimiento de Turbo, con quema de llantas y otras alteraciones del orden público que obligaron a los líderes del cese de actividades a levantarlo para que no perdiera su legitimidad, dijo Jaime Urrea, quién agregó que "no van a permitir que vándalos se aprovechen de las protestas para hacer de las suyas".

Esta decisión acabó con la zozobra generada en el Urabá antioqueño, pues a pesar de que las comunidades apoyaban el cese de actividades, ya había preocupación de las autoridades locales por una afectación al abastecimiento de alimentos o la libre movilidad.

Los líderes del Comité sostuvieron que, pese al final del paro, siguen abiertos en una mesa de diálogo para llegar a unos acuerdos que permitan la reubicación de los peajes y tarifas diferenciales en ese Eje Bananero del país.