Cargando contenido

Cortesía: Alcaldía de Medellín. Imagen referencial (Archivo).



En algunos barrios de la capital antioqueña, la presencia de grupos de delincuencia organizada que buscan el control territorial con el cobro de vacunas a cambio de seguridad, ha agudizado el problema de las fronteras invisibles con el aumento de la criminalidad, según una investigación del Instituto Popular de Capacitación.  

El investigador en seguridad urbana de la ONG, Jairo Bedoya, explicó que es tan grave la situación, que hay sectores en los que hasta 17 combos se pelean por  el cobro de extorsiones, de las que no se salvan ni los colegios, ni los vendedores ambulantes, ni los transportadores.

Jairo Bedoya agregó que  esta situación, que no es exclusiva de Medellín, es muy difícil combatir con fuerza pública y más cuando los habitantes de estos barrios continúan pagando las vacunas para que sus vidas no corran peligro.

Según el IPC, situaciones como las que se vivieron este año en Belén Zafra y Altavista con los enfrentamientos que dejaron por lo menos 100 familias desplazadas y más de 20 personas muertas , dan cuenta del poder que tienen en Medellín  estas estructuras criminales que tomaron fuerza en la época del narcotráfico.