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Un experto advirtió que la fecha que propuso el Invías para la apertura del proyecto, podría no cumplirse.

Se espera que la obra civil esté terminada en diciembre de 2019
En terreno, el director del Invías, Juan Esteban Gil, manifestó que los trabajos van muy avanzados en los porcentajes de revestimiento y de pavimentación, además, destacó el inicio de obras de los nuevos contratistas.
Foto: RCN Radio Armenia

“Es posible que a finales de 2020 tampoco se cumpla el plazo que puso el Invías de abrir al público todo el proyecto Cruce de la Cordillera Central Túnel de La Línea”. Así lo manifestó el presidente de la Veeduría Técnica Especializada, Uriel Orjuela Ospina, al indicar que los tiempos siempre le han dado la razón.

El ingeniero Orjuela señaló que los cronogramas que se han establecido desde hace años, no han correspondido ni a la realidad ni a las dificultades encontradas en todas las estructuras entre puentes, túneles y viaductos.

Manifestó que “la promesa que se hizo en el 2017, de entregar el proyecto al país en julio de 2018 no se cumplió, pues los avances no eran los mejores, y hace un año había incertidumbre porque hacían falta recursos para terminar el proyecto".

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El experto en vías explicó que la herencia que dejó en el 2016 la Unión Temporal Segundo Centenario que representaba Carlos Collins, ha golpeado directamente la programación de los contratos, por ende es posible que la meta de inaugurar el Túnel de la Línea en diciembre de 2020, como se ha dicho por parte de este gobierno, tampoco se cumpla.

El también presidente de la Sociedad de Ingenieros del Quindío, indicó que siempre le ha dicho a los gobiernos que han pasado, principalmente al actual, que no se comprometa con fechas que no va a cumplir, aunque afirmó que en la actualidad se han tomado decisiones responsables y los avances son significativos.

A una altitud de 2.422 mts, en el portal Las Américas, está la entrada al túnel principal; sobre este ingreso hay más de 700 metros de montaña y hacia adentro 8.6 kilómetros en un túnel, casi recto, que ya hemos cruzado de lado a lado, y donde se percibe la imponencia de una obra que ha desafiado la ingeniería colombiana.

La vía está pavimentada, hay andenes terminados y algunas zonas ya iluminadas, todo muy bien hasta el punto de la falla geológica conocida como "La Soledad", que ha sido el dolor de cabeza y que muestra la obra en ese punto, en excavación como si apenas estuvieran iniciando trabajos.

José Gonzáles, un ex empleado del proyecto, y quien estuvo cuatro años como obrero en el túnel principal para la época de Carlos Collins, aseguró que las promesas de entrega del proyecto eran anuncios políticos que nada tenían que ver con la realidad de los avances.

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“Los trabajos eran lentos, inclusive, dijo que se enterraba el concreto que no se utilizaba y se desperdiciaba totalmente”, afirmó  el extrabajador.

En la carretera, transportadores, como Carlos García, miran incrédulos la obra que les han prometido durante años, como la solución al largo trayecto, accidentes y trancones para cruzar desde Calarcá hasta Cajamarcá.

“Hay días en los que se puede subir La línea en dos o tres horas, pero en otras ocasiones uno se puede demorar hasta uno o dos días, depende de las condiciones, expresó Carlos García.

Giovanny López vive a tres kilómetros del punto de inicio del túnel principal y trabajó hasta hace poco en el proyecto, dice que aún es mucho lo que falta. "Faltan varias cosas como la ventilación y lo eléctrico, por eso le pongo que la obra dure en proceso unos dos o tres años más”, señaló el ciudadano.

Fuente

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