Por RCN Regiones

La riqueza petrolera, el tamaño de la biodiversidad y hasta el lugar en el que se debe tributar están detrás de los conflictos limítrofes interdepartamentales que actualmente enfrentan a varias regiones del país.

Así lo reveló hoy un informe de RCN Radio que analizó en qué estado se encuentran actualmente las disputas limítrofes entre departamentos como Boyacá y Santander, Entre Caquetá, Meta y Guaviare; entre Cauca y Huila, y entre los departamentos de Antioquia y Córdoba.

Antioquia - Córdoba

El diferendo limítrofe entre Antioquia y Córdoba abarca los territorios de Puerto Rey, Alto de Carrizal, el Río Pegadó y Campo Alegre, que están en límites del Bajo Cauca antioqueño y la Serranía del Abibe.

Uno de los territorios en disputa es el corregimiento Campo Alegre que, según el alcalde de Caucasia, Óscar Aníbal Suárez, hace parte de su jurisdicción como reposa en todos los documentos que desde hace años tiene el municipio.

Sin embargo este entró en conflicto hace doce años cuando algunos finqueros decidieron tributar con sus 15.000 hectáreas de tierra al municipio de Ayapel, Córdoba, cuando se aumentó el predial por la valorización con la construcción de una carretera entre Caucasia y Nechí.

Meta – Caquetá – Guaviare

Después de que comenzara el boom de la explotación petrolera hacia el año 2008 en la inspección de Los Pozos, se despertó el interés de las autoridades de Meta, Guaviare y Caquetá por querer saber a quién pertenecía el sector, por lo que manifestaron una serie de dudas sobre los límites de estas tres regiones, generando un litigio entre los tres departamentos.

Boyacá – Cundinamarca

Boyacá ha reclamado desde hace varios años ante el Instituto Geográfico Agustín Codazzi que se deslinden tres veredas que actualmente hacen parte de la jurisdicción de Yacopí en Cundinamarca y que según el alcalde del municipio de La Victoria, Anatolio José Benito Alvarado, pertenecen históricamente a este departamento.

El conflicto limítrofe entre Boyacá y Cundinamarca se relaciona por las veredas Guadualito, Banco y La Loma.

Cauca – Putumayo

Desde el año 2015 el municipio de Puerto Guzmán en el departamento del Putumayo presentó una solicitud para que se definan los límites con el municipio de Piamonte, ubicado en el Cauca. La vereda de El Enjaulo dividida por un río es la que ha generado las dudas sobre los reales límites de estas dos poblaciones.

Mientras que el Gobierno del Putumayo pide que esa vereda sea reconocida como parte de su territorio, desde el Cauca se piensa que los habitantes de ese lugar deben ser reubicados por estar en zona de alto riesgo. Las asambleas de estos departamentos se reunirán para llegar a una conclusión.

Huila - Cauca

Un límite sin definir de 44 mil kilómetros en Santa Leticia- Moscopán, entre los departamentos del Huila y Cauca, tienen en ‘jaque’ a los habitantes del municipio de La Plata que ven como se estaría perdiendo este amplio territorio, donde se tiene una gran riqueza natural enfocada a las fuentes hídricas que nacen en esta zona, bosques vírgenes y la rica producción agrícola.

Aunque no existe litigio porque ninguno de los dos departamentos (Huila y Cauca) ha solicitado la aclaración de los límites, se conoció que se adelanta un movimiento para desarrollar una consulta con la que los habitantes de la zona, en su gran mayoría caucanos, estarían proponiendo que sean ellos los que definan a quien le pertenece este terreno, sin tener en cuenta el registro del Instituto Geográfico Agustín Codazzi.

Boyacá - Santander

Dentro de los conflictos limítrofes que presenta Boyacá está el diferendo territorial con Santander.

Según el Igac, la solicitud del departamento de Santander pedía claridad en el límite a raíz de unas inversiones.

La zona en cuestión involucra a los sitios conocidos como Mojicones y Solón Wilches, además Concepción – Chiscas - Cubará.

En el 2003 se abrió un proceso de deslinde fundamentado en la ley 62 de 1939, la cual tuvo vigencia hasta el año 2011. En dicho proceso se hizo trabajo de campo parcial, sin embargo, no se llegó a ninguna conclusión concreta y tampoco alcanzó a ir hasta el Congreso de la República dicho proceso.

El gobernador de Santander solicitó que se determinara una respuesta acerca del proceso, no obstante, el Instituto Geográfico Agustín Codazzi respondió que para seguir adelante en el proceso era necesario solicitar el deslinde, pero ya fundamentado en la ley 1447 de 2011, que en el artículo 2 establece las causales por los que se puede abrir dicho proceso.

Norte de Santander – Santander

El interés y control directo sobre el páramo del ‘Almorzadero en Santander’ parece ser el principal objetivo de la Gobernación de Norte de Santander y para ello se pretende el deslinde de los municipios de Guaca y Santa Bárbara.

El diputado Óscar Sanmiguel explicó que estas dos poblaciones bordean el páramo, aspecto que junto a su cercanía con la capital santandereana se convierten en argumentos suficientes para defenderlos.

Esa, dijo, es la base del diferendo limítrofe entre Norte de Santander y Santander, “porque estamos hablando de una superficie de 873 kilómetros cuadrados de extensión, rica en cultivos y ganadería".

Por eso el diputado insistió en la necesidad de revisar la solicitud que está en el Instituto Geográfico Agustin Codazzi (Igac) para el deslinde de esos dos municipios.