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Igualmente indicó que la principal causa de los ataques con ácido son problemas pasionales "los casos se presentan entre personas de 20 y 24 años de edad y la mayor relevancia la ocupa Bogotá , seguido de Antioquia y Cundinamarca".

El funcionario también expresó que se ha presentado un aumento significativo en el último año, donde "la mayoría de las quemaduras son de segundo y tercer grado, niveles que resultan altamente desfigurantes".

Una de las víctimas más significativas de esta tragedia es Gloria Piamba, de 26 años, quien nunca imaginó que su pareja llenaría de oscuridad sus días.

"No sé por qué me pasó, tal vez, un día conocí a una persona que yo creí que era bien, pero estuve equivocada siempre", expresó Piamba.

Al momento de pedir una respuesta, Gloria encuentra silencio por parte de las autoridades.>i> "Me dicen que no pueden hacer nada, estarán esperando que el día de mañana me encuentren en una esquina o desaparecida, ahí si dirán - oiga de pronto fue él- "


Gloria se imaginó teniendo a su victimario cara a cara y pensó decirle "qué le pasaría a él como hijo, papá y esposo".

Un 50 % de las mujeres quemadas con ácido logran recuperar parcialmente su rostro. Al respecto Linda Guerrero, directora y fundadora de la Fundación del Quemado dice que “ellas quisieran verse bien inmediatamente, pero eso es imposible. Las partes más difíciles son los parpados, la nariz y la boca, que es lo más difícil de reconstruir"

A su turno en el Congreso de la República, la representante a la Cámara, Gloria Stella Díaz, reveló una nueva modalidad de los ataques con ácido.“El ataque con ácido se ha venido convirtiendo en un arma química que ha sido usada contra menores de edad y por los habitantes de la calle".

La representante también señaló que lo más dramático son las bajas condenas a los agresores. "los ataques con ácido según la justicia colombiana están catalogados como una lesión personal que da como pena mínima 2 años y el beneficio de la excarcelación".

Actualmente se encuentra en último debate en el Congreso una ley que busca ampliar las penas para los agresores con ácido a 8 años como mínima condena, así como evitar la casa por cárcel u otros beneficios por sus conductas.

Mientras tanto las víctimas siguen esperando la acción de la justicia para cada uno de sus casos, en medio de una sociedad que las mira diferente por su condición.