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Foto Colprensa - Diego Pineda


El senador Armando Benedetti volvió a denunciar persecución de la Fiscalía General de la Nación en su contra y esta vez arremetió contra la vicefiscal María Paulina Riveros, a quien catalogó de ser una “asidua vargasllerista”.

En un comunicado, el congresista del Partido de la U alertó sobre unas presuntas reuniones que se estarían adelantando entre fiscales que trabajan en ese despacho y juristas cercanos al abogado Jaime Lombana, para conspirar en su contra.

Según Benedetti, en dichos encuentros “se habría discutido el contenido de las investigaciones clandestinas que se adelantan -o se pretenden adelantar- en mi contra y la de mi familia, la posibilidad de convencer con dinero o presión a testigos para que falten a la verdad y la manera de introducir pruebas irregulares en indagaciones oficiales”.

El senador se preguntó si ahora existe una alianza entre la Fiscalía y sus contradictores con el fin de eliminarlo del escenario político.

Advirtió además denunció la “permanencia constante de vehículos desconocidos en los lugares donde me encuentro, el asalto de un automotor donde uno de mis colaboradores transportaba varios documentos relacionados con nuestro trabajo legislativo y las supuestas interceptaciones a nuestras comunicaciones pese a que no conozco orden judicial alguna que autorice tal violación a mi intimidad, son las constantes de mi realidad actual”.

Benedetti reiteró que acudirá a instancias internacionales para poner en su conocimiento esta situación y exigir el respeto de sus derechos fundamentales.

COMUNICADO

En desarrollo de la investigación a la que me vi abocado para demostrar mi inocencia frente a las injustas e irregulares sindicaciones efectuadas por el Fiscal General de la Nación como parte de la estrategia sistemática para desacreditarme con el objetivo de favorecer la campaña política de German Vargas Lleras, y tras desenmascarar tan macabro nexo, descubrí preocupantes realidades que me hacen temer por mi vida, la de mi familia e inclusive la integridad de mi equipo de trabajo.

La permanencia constante de vehículos desconocidos en los lugares donde me encuentro, el asalto de un automotor donde uno de mis colaboradores transportaba varios documentos relacionados con nuestro trabajo legislativo y las supuestas interceptaciones a nuestras comunicaciones pese a que no conozco orden judicial alguna que autorice tal violación a mi intimidad, son las constantes de mi realidad actual. De otro lado, funcionarios cercanos a la cúpula del órgano investigativo que solicitaron reserva absoluta sobre sus identidades -por cuanto temen por su vida-, *me comunican sobre presuntas reuniones entre personas relacionadas con el despacho de la señora vicefiscal María Paulina Riveros Dueñas (asidua vargasllerista y esposa del exmagistrado de la Sala Penal de la Corte Suprema y exembajador en Ecuador Fernando Arboleda Ripoll), con mercenarios jurídicos cercanos al abogado Jaime Lombana en el Club de Abogados ubicado al norte de Bogotá*, en las cuales al parecer se habría discutido el contenido de las investigaciones clandestinas que se adelantan -o se pretenden adelantar- en mi contra y la de mi familia, la posibilidad de convencer con dinero o presión a testigos para que falten a la verdad y la manera de introducir pruebas irregulares en indagaciones oficiales.

¿Será posible que la Fiscalía capturada por un proyecto político ahora esté construyendo alianzas con mis detractores con el fin único de eliminarme de la escena política? Mientras este interrogante se resuelve, dejo constancia ante la opinión pública sobre el peligro que actualmente afronto y que además de haberlo denunciado ante la Comisión de Acusaciones, lo pondré en conocimiento de organismos internacionales habilitados para exigirle al estado colombiano respeto por mis derechos fundamentales a la defensa y el debido proceso.

ARMANDO BENEDETTI VILLANEDA Senador de la República