El viceministro de Asuntos Multilaterales, Francisco Echeverry, dijo que el Gobierno colombiano ya agotó todas las opciones jurídicas posibles para evitar que las autoridades chinas ejecuten a Ismael Arciniegas, quien está detenido por tráfico de drogas. Es por esto que, como última gestión, la Cancillería enviará una nota de clemencia solicitándole a China que revise el caso de este colombiano y que no sea ejecutado. “Vamos a hacer un último esfuerzo que consiste en entregar una nueva nota de clemencia o de conmutación de la pena cuando se inicie el protocolo de aplicación de la pena de muerte en las próximas horas de nuestro connacional”, dijo Echeverry. (Lea aquí: Otros colombianos condenados en China por narcotráfico podrían ser ejecutados) [imagewp:321244] Foto: cancillería Además, el viceministro aseguró que Ismael Arciniegas no tiene conocimiento de que en las próximas horas será ejecutado, a pesar de saber que su condena sigue en firme. “Él tiene conocimiento de la pena de muerte, lo que no sabe es que el momento, el día y en eso las autoridades chinas deben estar en el proceso de notificación”, explicó el funcionario. (Lea también: Gobierno chino dice que ejecución del colombiano Ismael Arciniegas es irreversible) Por otro lado, Echeverry dijo que la cónsul de Colombia en Guangzhou, Juliana Victoria Ortega Parra, estará acompañando a este connacional y se le permitirá una llamada con su hijo, quien se encuentra en el país. “Nosotros tendremos la presencia de nuestra Cónsul en todo momento, hasta que las autoridades chinas lo permitan, la señora Cónsul también ha solicitado la presencia de un religioso católico en caso se siga con la pena de muerte, hemos venido gestionando una llamada telefónica del señor Arciniegas con su hijo la cual se va a llevar a cabo en las próximas horas”, dijo Echeverry. De acuerdo con la Cancillería, el proceso de ejecución de la pena de muerte de Ismael Arciniegas comenzará a las 8:30 de la noche (hora colombiana) y posiblemente será mediante de inyección letal. El colombiano fue condenado a la máxima pena en el año 2013, tras ser hallado responsable de introducir al país cerca de 4 kilos de cocaína en junio de 2010, procedente de Dubai. El embajador de la República Popular de China en Colombia, Li Nianping, afirmó previamente que la decisión de los tribunales de justicia de su país de aplicar la pena de muerte al ciudadano colombiano Ismael Enrique Arciniégas, es de última instancia y no procedería ninguna súplica de clemencia o apelación para detener dicha orden.

El embajador subrayó que desde que se profirió la pena a Arciniégas, se aplazó en varias oportunidades su ejecución, brindando todas las garantías jurídicas y del Derecho Internacional Humanitario de equidad y justicia, manteniendo comunicación fluida con la cancillería y las autoridades colombianas que apelaron el fallo y pidieron clemencia para evitar su condena a muerte.

"En el caso de Arciniégas, la parte China ha manifestado el principio de buena fe desde su condena hasta la orden de ejecución", dijo.

El diplomático advirtió que su país no tiene como política matar, pero lo que se busca con la aplicación de esta sentencia es disuadir a las mulas y narcotraficantes que pretendan entrar anfetaminas, marihuana, cocaína y otras drogas sintéticas, de que se les aplicará la ley que es muy severa con este delito.

Agregó que actualmente hay en China 130 colombianos detenidos en las cárceles de ese país, de los cuales 5 están sentenciados a la pena de muerte. Añadió que en estos momentos se negocia con las autoridades colombianas un convenio de repatriación que permitiría el regreso al país de estas personas que continuarían pagando sus penas.

"Este convenio está en su etapa final y esperamos al finalizar el primer semestre se firme", expresó el embajador.