Los alcaldes de los 22 municipios del Departamento firmaron un acuerdo de voluntades para prevenir la mortalidad materna. Dentro de las responsabilidades que adquieren las partes en este acuerdo se destacan la identificación de los factores de riesgo sociales, el embarazo en adolescentes, personas mayores y mujeres con necesidades básicas insatisfechas y trabajar con integralidad para generar y proveer redes de servicios materno-infantiles que permitan atender, de manera inmediata, a todas las gestantes. En el documento se enfatiza la necesidad de identificar e intervenir todos los factores de riesgo que puedan desencadenar una muerte materna para seleccionar a las pacientes de alto riesgo y hacerles seguimiento y vigilancia especial durante el embarazo.     Estadísticas en el Atlántico Dentro del análisis que las autoridades de Salud han realizado para el abordaje de esta problemática, sobresale el hecho de que el censo de las gestantes retornadas de Venezuela arroja 304 mujeres, quienes en su mayoría se encuentra en último trimestre de embarazo y llegan sin ningún tipo de control prenatal. Ante esto, el plan de contingencia está diseñado para acoger a esta población vulnerable e iniciarles intervención inmediata. El alcalde de Baranoa, Lázaro Escalante, se mostró de acuerdo con el pacto de voluntades. “Como médico tengo un compromiso aún mayor con mi municipio y estaré al frente de las acciones que debamos realizar para disminuir este flagelo. Estamos convencidos que vamos por el camino correcto y que con un trabajo mancomunado reduciremos los índices negativos que se han presentado a la fecha”. El alcalde de Galapa, Carlos Alberto Silvera, manifestó su apoyo a esta iniciativa. “En nuestro Plan de Desarrollo están dadas las condiciones para que las mujeres gestantes del municipio reciban las condiciones necesarias para llevar a feliz término su embarazo y con las creación de nuevos puestos de salud descentralizaremos la atención para llegar a los sitios más apartados del municipio”.