Los estudiantes de esta institución encontraron un nuevo uso para esta chatarra.

Unos 300 aprendices del Centro Para la Industria Petroquímica del Sena en Bolívar encontraron una manera de reciclar los residuos de piezas de metal utilizados en otros programa como mecánica industrial, electricidad y mantenimiento electromecánico para convertirlas en artículos funcionales para los hogares.

Jhonny Uparela, Instructor de la institución, explicó que de la chatarra se convierte en la materia prima para diseñar lámparas, relojes y otros aparatos, “este proyecto nace de la idea de construir a partir de artefactos, que aparentemente son reciclables desde el punto de vista mecánico, construir ahí un arte.”

El instructor Uparela agregó que entre los elementos reciclados son cigüeñales, ejes de bombas, árbol de leva, cadenas, sprocket que aparentemente ya no sirven, “lo interesante de esto es que el aprendiz, con aquella capacidad de innovación y emprendedora, puede ver en eso una oportunidad de trabajo y de sustento sí así lo desea”

Jhon Barrera, aprendiz del Sena, explicó el procedimiento “nosotros cogemos la chatarra, la limpiamos y luego cortamos si necesitamos cortar. Vamos midiendo y soldamos las piezas que se necesitamos pegar con otras, y así vamos creando estos objetos que podemos tener en la casa o vemos en las oficinas”

Barrera agregó que esta iniciativa puede modificar el imaginario que se tiene de la mecánica, “cuando pensamos en mecánica siempre nos vamos a la base que reparan maquinas, ensuciarnos de grasa, cambiar los elementos que no sirven, pero no es así”

Según cifras de las Naciones Unidas recopiladas por el Instituto de Industrias del Reciclaje de Desechos de los Estados Unidos, en el 2015 las exportaciones de los residuos de materias primas rondaron los 180 millones de toneladas, de los cuales la chatarra representa la mayor representatividad con 87 millones de toneladas, seguido por los metales no ferrosos (16 millones de toneladas) y de los plásticos (12 millones de toneladas).

La Institución visualiza que esta iniciativa se convierta en un  proyecto de emprendimiento que reduzca el impacto de la chatarra en el medio ambiente, y transformar estos residuos mecánicos en piezas artísticas con valor comercial.