Rocio García, es una madre cartagenera a quien la crisis en la frontera con Venezuela, no sólo la obligó a regresarse a la ciudad para empezar desde cero, sino para darle cristiana sepultura a su hijo, asesinado en el vecino país. En diálogo con RCN La Radio, esta mujer relató el sufrimiento por el que atraviesa desde el pasado 21 de agosto, cuando miembros de la Guardia Venezolana irrumpieron en su vivienda en Isla Margarita, y sin ninguna contemplación y razón, asesinaron a sangre fría a su hijo Ray Mejía, de 21 años de edad. Sostuvo que en el momento de la tragedia, el joven se encontraba acompañado de dos amigos, los cuales también murieron ese fatídico día. "Nosotros estábamos durmiendo, el hijo mio se había levantado más temprano que yo.  Siento una bulla y me paro, cuando de repente veo a un poco de uniformados, incluso habían unos que tenían las caras tapadas. Yo intenté salir al patio donde él estaba con otros amigos hablando, entonces ellos no me dejaron salir, me cerraron la puerta y los quedaron a ellos en el patio, yo les pedía explicación y no me las daban y de repente yo sentí muchos tiros. Yo lloraba, les pedía explicación, que qué era lo que pasaba, qué estaban haciendo, qué me habían matado a mi hijo. Al cabo de una hora, yo salí, ya mi hijo no estaba, que se lo habían llevado supuestamente para la morgue, ya los muchachos estaban muertos", narró. Esta madre, asegura que después del incidente la retuvieron dentro del inmueble, donde la intimidaron con un un revolver. Así mismo, señaló que denunció la muerte de su hijo ante el Cuerpo de Investigaciones Científicas, Penales y Criminalisticas de Venezuela, antes conocida como la Policía Técnica Judicial (PTJ), como también en el Consulado colombiano en Puerto de la Cruz, ubicada en el estado de Anzoátegui. "Ellos me llevaron a la PTJ donde yo prácticamente puse la demanda de lo que había pasado y después una doctora de allá de Margarita le avisó al Consulado colombiano y ellos me llamaron. Yo a través de ella les expliqué lo que había sucedido, me dijeron que me iban a ayudar para esclarecer, a ver lo qué había pasado. De allí me mandaron a donde otra doctora de nombre María, la abogada del Consulado colombiano  en Puerto de la Cruz, me dijo que fuera a la Cancillería a poner la denuncia, pero me dijeron que eso era en Bogotá y no en verdad necesito que alguien me ayude porque yo sola no puedo con esto", añadió. Rocio García, quien se encuentra irónicamente alojada hace 17 días en la casa de unos familiares en el popular barrio República de Venezuela de Cartagena, pide la intervención del Gobierno Nacional para que además de no dejar el caso de la muerte de su hijo en la impunidad; le ayuden para su nuera, que se encuentra embarazada de su hijo, pueda venirse a vivir con ella a la ciudad.