Cartagena Como Vamos (CCV) presentó el informe de percepción ciudadana del 2017, el cual arrojó un panorama desalentador frente a como perciben los habitantes del Corralito de Piedra el presente y futuro de la ciudad.

Entre los datos más reveladores del informe se encuentra que el 21% de los cartageneros consideró que la ciudad va por buen camino, representando un descenso de 13 puntos porcentuales frente al 2016, convirtiéndose a su vez en la percepción más pesimista en los últimos 12 años.

Así mismo, sólo el 50% de los ciudadanos manifestó sentirse orgulloso de Cartagena, 5 puntos porcentuales frente al 2016 y que se constituye en la proporción más baja del histórico. De acuerdo con CCV esta tendencia de descenso es notoria a partir del año 2010, y contrasta con otras ciudades como Medellín y Pereira donde 70% los habitantes se sienten orgullosos de su ciudad.

Sobre la seguridad, tan sólo el 45% de los cartageneros indicó sentirse inseguros en la ciudad, aumentando 6 puntos porcentuales con relación al 2016; siendo la localidad la Industrial y de la Bahía, en donde se concentraron los estratos 1 y 2, la que presenta la sensación de inseguridad más alta para los habitantes de la capital de Bolívar.

"Los cartageneros destacan que los problemas de inseguridad más graves en sus barrios son los constantes atracos callejeros (65%), las pandillas (35%) y drogadicción (28%). Además, el 23% de los cartageneros afirman haber sido víctimas de delitos en el último año, principalmente las personas en estratos 3 y 4", señala el informe.

Frente a movilidad, en relación a Transcaribe, el 11% afirmó que utiliza el Sistema Integrado de Transporte Masivo (SITM), hecho que refleja una caída de 2 puntos porcentuales con respecto al 2016, lo cual indica que los cartageneros regresaron a los buses y busetas de servicio público y a las motos.

Por último, el 67% de los cartageneros sostuvo que los constantes cambios de Alcaldes han afectado la calidad de vida en la ciudad; mientras que el 42% dijo que su situación económica mejoró, cayendo este indicador 4 puntos porcentuales frente al 2016.

"Lo anterior es un reflejo del desafío al que se enfrenta la ciudad y sus futuros dirigentes, quienes deberán atender de forma prioritaria los temas de seguridad, mejorar la gestión del concejo, la inversión pública y el medio ambiente; todo esto manteniendo  y mejorando la satisfacción con la oferta recreativa y deportiva, la educación, la vivienda y el barrio en que se habita, así como los niveles de orgullo con la ciudad, acciones fundamentales para la recuperación de la confianza en las instituciones públicas", concluye el informe.