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La decisión de cerrar la clínica implica que más de 600 trabajadores directos y 250 indirectos, queden desempleados.

Luego de estar operando durante más de diez años de manera ininterrumpida en la ciudad de Santa Marta, la clínica cardiovascular cerró sus puertas debido a desacuerdos, entre los propietarios del centro asistencial y Caprecom en la negociación por el valor del inmueble en donde estuvo funcionando la unidad médica.

Hace un año. el inmueble, propiedad de Caprecom, tenía un costo aproximado de $20.000 millones de pesos, posteriormente y luego de un peritaje realizado recientemente, el predio se valorizó en $36.000 millones de pesos, por lo cual la fundación Cardiovascular declinó realizar la compra debido a su incapacidad financiera.

La decisión de cerrar la clínica implica que más de 600 trabajadores directos y 250 indirectos, queden desempleados de manera inmediata.

Los empleados expresaron su tristeza por el cierre de la clínica y la preocupación ante el final de su actividad laboral.

José Antonio Vega, enfermero vinculado a la clínica por once años, desde que inició servicios la fundación, lamentó la situación.

“No tengo palabras porque se nos va lo mejor que tenía la ciudad de Santa Marta en clínica y es una lástima; el señor dueño de la clínica, el doctor Castillo, como que ya le había aburrido aquí la ciudad, entonces él dijo que ya no iba más y aquí llegamos”, afirmó el trabajador.

La auxiliar de enfermería Gloria Terán, vinculada desde hace once años a la clínica, también compartió sus impresiones por la finalización del servicio de la Cardiovascular.

“Es muy triste, con mis compañeros de Santa Marta lloramos la fundación; una entidad muy sólida que le prestaba muy buenos servicios a la comunidad y nosotros nos sentíamos respaldados; hoy día, estamos muy tristes y confundidos con la situación”, aseguró la enfermera.

El presidente nacional de la veeduría de pacientes de alto costo expresó su preocupación ante la falta de un plan de contingencia para la atención de los pacientes que deberán ser trasladados a otras entidades para seguir con sus tratamientos.

“Todos los puestos de salud los tenemos en este momento derribados, la urgencia del hospital Troconis, tampoco se le ha dado apertura y esto generaría un gran problema, una gran emergencia  de salud pública en el distrito y en el departamento del Magdalena; son pacientes que son remitidos por su complejidad de nivel 3 y 4”, explicó el veedor.

La Clínica cardiovascular atendía mensualmente un promedio de 4.000 casos de urgencia, 400 cirugías y 2.800 citas por especialista.

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