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El incidente se registró en las playas de Bocagrande.

Playas de Cartagena
Imagen referencial
Foto: Colprensa

Cinco jóvenes turistas de nacionalidad norteamericana, pero que tienen familiares en Colombia y se encontraban en Cartagena, son las nuevas víctimas de los cobros abusivos por parte de vendedores o prestadores de servicios en las playas de La Heroica.

Estas personas denunciaron que se encontraban en una zona de playa que está cerca al kiosco de El Bonny, en el barrio Bocagrande, donde se acomodaron en una capa, y tras alquilar cinco sillas y tomarse algunas bebidas como cocteles, gaseosa y cervezas les cobraron 550.000 pesos.

Suad Ortega, familiar de los jóvenes, se mostró sorprendida por el cobro exagerado y resaltó: “Les estaban pidiendo alrededor de 600.000 pesos por 10 cocteles, una gaseosa, una cerveza y por utilizar la carpa”.

Cuando llegó al lugar para atender la situación, tras escuchar a uno de los chicos, Ortega consultó a unas personas sobre el valor de las bebidas y después de contrastar lo cobrado con los precios que les entregaron los vendedores a los jóvenes, pudo observar que el incremento era exorbitante y que el cobro se hacía sin lista de precio.

Yo llegué, pregunté: cuánto vale esto, dónde está la carta. Cuando comienza a cobrar, me empiezan a inflar los precios y yo le respondo que eso no es. Total se terminó pagando 320,000 pesos”, dijo.

Indicó además que esta no fue la única situación incómoda, pues en el lugar donde estaban los jóvenes se acercó una masajista, la cual ofreció servicios sexuales a uno de los chicos.

Una masajista le hizo una propuesta indecente, el chico dijo no y yo al escuchar esto sentí pena ajena”, comentó.

Los jóvenes no quisieron denunciar el tema ante la Policía, debido a que, según ellos, en otra ocasión y por una situación similar un uniformado les pidió dinero para poder atender su reclamación.

En otra ocasión que habían venido a la ciudad, estaban en el centro comprando unos souvenires y les estaban cobrando de más; ellos decidieron devolver los productos y no se los querían recibir y que se los pagaran. Ellos llamaron a un policía que estaba cerca y este les pidió dinero para resolver el problema. Entonces, si no es por un lado, es por el otro, y fue por eso que ellos no querían saber nada de los policías”, indicó Ortega.

Este es el segundo caso de cobro abusivo a turistas que se registra en la ciudad en menos de cinco días. El último incidente se presentó con una pareja de turistas, también norteamericanos, a quienes por alquilar un par de sillas y tomarse cuatro cervezas en una playa en Islas del Rosario les cobraron $100.000.

Fuente

RCN Radio

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