Foto: Cortesía Cancillería

La reunión de las cancilleres de Colombia, María Ángela Holguín, y de Venezuela, Delcy Rodríguez, comenzó con algo de tensión y en medio de deportaciones masivas.  Colombia y Venezuela abordaron este miércoles en Cartagena la crisis que deja más de mil colombianos deportados, mientras en la fronteriza Cúcuta los albergues rebosaban y los expulsados protegían celosamente los enseres que rescataron de sus casas al otro lado de la frontera. La reunión fue considerada como "positiva, franca y abierta" por las cancilleres de Colombia, María Ángela Holguín, y Venezuela, Delcy Rodríguez, quienes se encontraron en Cartagena para analizar la crisis en la frontera. Durante el pronunciamiento de las cancilleres anunciaron que acordaron mantener la cooperación binacional, aunque no revelaron soluciones que pongan fin al cierre fronterizo.   En la reunión no solo se dialogó sobre la crítica situación humanitaria desatada por las deportaciones, sino también sobre el contrabando y la actividad de grupos armados ilegales que aquejan a la frontera. La canciller colombiana dijo que se hablaron los temas de fondo en la frontera, como el crimen organizado, las bandas del contrabando, la moneda y combustibles. "Tenemos problemas de bandas criminales dedicadas al narcotráfico y el contrabando, el problema del precio de combustible y el diferencial cambiario", dijo Holguín, quien anunció próximas reuniones entre los Defensores del Pueblo y los ministros de Defensa, Hacienda y Minas de ambos países, para analizar los temas que afectan la frontera.   Agregó que "expresamos la posición de Colombia por la situación de nuestros compatriotas en la frontera y que se han sentido vulnerables". Holguín indicó a su vez que Venezuela hará una propuesta para combatir el contrabando de combustible -fuertemente subsidiado en ese país- y que se buscarán estrategias para evitar el paso ilegal de otros productos. "El cierre de la frontera no es el camino para combatir ese flagelo (…) hemos hecho un llamado para que se reabra", manifestó Holguín desde Cartagena. La canciller de Venezuela, Delcy Rodríguez, negó entretanto maltrato a los colombianos que han sido deportados y acusó a los medios de comunicación de desinformar sobre el tema. "Hemos entregado instrumentos jurídicos a Colombia sobre el ataque a  la moneda venezolana y el contrabando hacia Colombia", dijo la canciller Rodríguez. Sin embargo, tas la reunión no se acordó levantar el cierre del a frontera ni suspender las deportaciones de colombianos. Sobre el primer tema, la canciller Rodríguez señaló que "hemos dado un primer paso hacia la búsqueda de una ruta para construir una nueva frontera". Y, sobre el segundo, la canciller Holguín precisó que se trabajará para "que haya un protocolo en las deportaciones de Venezuela a Colombia". La Cumbre comenzó con todo el protocolo diplomático a través de un fuerte apretón de manos entre las ministras Holguín y Rodríguez. Asistieron al encuentro el ministro de Defensa colombiano, Luis Carlos Villegas, y los gobernadores de los departamentos fronterizos como el de Norte de Santander (Colombia) y los Estados de Táchira y Zulia (Venezuela). Los centenares de colombianos fueron deportados por el gobierno de Nicolás Maduro, luego de que éste decretara el viernes un estado de excepción por 60 días en varias zonas del estado de Táchira, colindantes con Colombia. La medida, que incluye el cierre de pasos fronterizos, fue tomada tras un ataque hace una semana en el que tres militares y un civil venezolanos fueron heridos en la ciudad de San Antonio de Táchira, ubicada frente a la colombiana Cúcuta, durante una operación anticontrabando. El hecho, que Maduro achacó a "paramilitares colombianos", motivó la deportación masiva de colombianos, que supuestamente vivían irregularmente en Venezuela y que, según el último balance oficial, ascendían a 1.088 personas, entre ellos, 244 niños.   RCN La Radio y AFP