Foto: cortesía Alcaldía de Cartagena.



Unos 46 jóvenes, entre los 17 a los 25 años, serán los encargados de despedir la edición número 12 del Cartagena Festival Internacional de Música.

Estos nacientes talentos que conforman la Orquesta Sinfónica de Cartagena, ofrecerá un concierto gratuito a las 12 del medio día en el emblemático Teatro Adolfo Mejía, ubicado en el centro histórico de la ciudad.

Este grupo de artistas estará bajo la batuta del director invitado Leonardo Federico Hoyos, con quien deleitarán al público asistente de un repertorio que abordará algunos de los grandes hitos de la música clásica pero también de iberoamericana y de temas tradicionales colombianos.

El concierto iniciará con la interpretación de Las Estaciones, op.37a, de Pyotr Ilyich Tchaikovsky; seguido de la Sinfonía N° 3, op. 56, de Felix Mendelssohn y Marcha Fúnebre para una Marioneta, de Charles Gounod.

Luego, los jóvenes de la Orquesta Sinfónica de Cartagena estarán acompañados por la violinista Laura Hoyos, donde tocarán Aires gitanos, op. 20, de Pablo de Sarasate.

La presentación continúa con el Pasillo Edelma, de Terig Tucci y el Danzón N° 6, de Arturo Márquez, en la cual estarán acompañados por el saxofonista Antonio Arnedo. Posteriormente,  se interpretarán Danza negra de Lucho Bermúdez y cerrarán al ritmo de porro, con la obra Fiesta de Negritos, también de Bermúdez, cuya interpretación compartirán con el clarinetista Richard Andrés Carrillo.

Jesús Puello, pianista de la orquesta, manifestó que la presentación que hoy realizarán en el Teatro Adolfo Mejía  “es la oportunidad para mostrarle a la ciudad que es posible hacer música de calidad en Cartagena y vivir de esta profesión”, al igual que afirma que el espectáculo se convierte “en el momento cúspide” de todo el trabajo que han venido realizando con compromiso y pasión desde hace un año.

El director del Cartagena Festival Internacional de Música, Antonio Miscena, el concierto de este domingo tiene un sentido especial, no sólo porque será un tributo a los sonidos del viejo y nuevo mundo, sino que es la ocasión en la que la ciudadanía apreciará el trabajo que desde el evento y la Fundación Salvi con apoyo del sector privado, se viene realizando para que a través de las artes ayudar a la formación de las futuras promesas de música de la ciudad y que estas vean que es posible hacer un proyecto de vida en torno a las bellas artes.