El contralor general de la República, Edgardo José Maya Villazón, trasladó al fiscal general de la Nación, Néstor Humberto Martínez Neira, los hallazgos que por más de $2.900 millones de pesos detectó el organismo de control por el denominado 'cartel' de la hemofilia en el departamento de Sucre.

El jefe del organismo de control pide a la gerencia departamental de Sucre agilizar la indagación preliminar por este caso para adelantar luego, si resulta así, los procesos de responsabilidad fiscal a que haya lugar.

Según las investigaciones, "los pacientes supuestamente hemofílicos no fueron diagnosticados por ninguna EPS, ni se evidencia que hayan recibido tratamiento médico para este tipo de enfermedades asociadas a la coagulación".

Sin embargo, revela la Contraloría, "la IPS cuestionada por la Contraloría (Fullsalud IPS) presentó documentos presuntamente falsos e hizo recobros durante las vigencias 2012, 2013, 2014 y 2015".

En la indagación preliminar, la Contraloría citará nuevamente al médico hematólogo de Fullsalud IPS, Álvaro Enrique Calderón, que en una declaración inicial que rindió a los auditores aseguró que "se utilizó una letra distinta a la suya y su firma fue adulterada, para hacerlo aparecer diagnosticando a 7 pacientes con hemofilia, dado que nunca los formuló y atendió".

Según Maya Villazón, estas situaciones evidencian que la Secretaría de Salud Departamental de Córdoba no ha aplicado los procedimientos establecidos para el reconocimiento de servicios no POS y tampoco ha implementado los controles necesarios para detectar deficiencias y garantizar la correcta inversión de los recursos del Sistema General de Participaciones destinados para el sector Salud.